
My bloody Valentine va con una pinza en la nariz tras degollar a Blancanieves. La muy zorra. Pero en la televisión siguen los anuncios de L'Oreal y de Frenadil (sólo un sobre al día) y de Fructis de Garnier (sedoso como una caricia) y deVita Lift (menos arrugas, más fricciones) y de Freixenet (bébetelo todo, vamos. Si) y de Cacharel (who's daddy baby?) al tedioso ritmo de ese piano al que ya casi no le quedan cuerdas. ENVÍA SILVIDO AL 7765 y ten lo último en tu móvil. Fracasado. Un aparatoso accidente acaba con la vida de un bebé boliviano mientras en Tudela una chica subsahariana da a luz a plena luz del día a 4º de temperatura. Ninguno de ellos sabía tocar el piano.
My Bloody Valentine arrastra la cabeza de Blancanieves, más blanca y radiante que nunca, aún pendiente y dependiente de la rígida cuerda del piano.
Piano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario