Si los segundos fueran instantes pasajeros, y no sólo aquellos que se recuerdan por algo en concreto, mi momento quizás sería ahora instante pasajero, o quizás, por ser estas líneas inflexión en mi destino, sea ahora un recuerdo imborrable que marque el guión, por mi escrito, de mi vida.
Ojalá me acompañe mi ángel, y me guíe por el camino.
martes, 11 de diciembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
qué aburrimiento. ¿No hay tetas?
Publicar un comentario